LITIASIS URINARIA ( CALCULO URINARIOS )



Un cálculo renal, litiasis renal o piedra en la via urinaria es un trozo de material sólido que se forma dentro del riñón a partir de sustancias que están en la orina.



La piedra se puede quedar en el riñón o puede desprenderse e ir bajando a través del tracto urinario. La intensidad de la sintomatología (dolor) está generalmente relacionada con el tamaño del cálculo. En ocasiones se produce su expulsión casi sin sintomatología.



Existen varios tipos principales de piedras en los riñones:

* El tipo de piedra más común contiene calcio. El calcio es un mineral que forma parte de nuestra dieta normal. El calcio que no se necesita para los huesos y los músculos pasa a los riñones. En la mayoría de las personas, los riñones eliminan ese calcio que sobra junto con el resto de la orina. Las personas que forman piedras de calcio retienen ese calcio en los riñones. El calcio que no se elimina se une a otros desperdicios para formar una piedra.



* Una piedra tipo estruvita también conocida como triple fosfato, puede formarse después de una infección del sistema urinario o por presencia de cuerpos extraños en este sistema. Estas piedras contienen el mineral magnesio y el producto de desperdicio, amoníaco además de fosfato.



* Una piedra de ácido úrico se puede formar cuando hay demasiado ácido en la orina, debido a un exceso de ácido úrico en sangre.



* Las piedras de cistina son poco comunes. La cistina es una de las sustancias que forman los músculos, nervios y otras partes del cuerpo. La cistina se puede acumular en la orina hasta formar una piedra. La enfermedad que causa la formación de piedras de cistina es hereditaria.



Los cálculos renales pueden ser tan diminutos como un granito de arena o tan grandes como una perla. Incluso algunas piedras pueden tener el tamaño de una pelota de golf. La superficie de la piedra puede ser lisa o con picos. Por lo general son de color amarillo o marrón.



a. Calculo Renal b. Calculo vesicales c.

Cierta población es proclive a desarrollar una piedra. Es dos veces más común en hombres que en mujeres, entre los 20 a 50 años y en los meses de verano después de pérdida de líquido por sudoración abundante. La historia de familiar con antecedentes de piedras es muy frecuente entre los individuos que desarrollan una litiasis



SINTOMAS

Cólico renal

El cólico renal es el más típico de los modos de presentación de la litiasis urinaria, un intenso dolor que aparece súbitamente y genera mucha inquietud impidiendo adoptar una posición que alivie el malestar. El dolor se focaliza a veces en la espalda a nivel de las últimas costillas a uno u otro lado dependiendo de la ubicación de la piedra en el riñón derecho o izquierdo. Otras veces el dolor se inicia a nivel de la ingle y se irradia hacia los genitales.



Este dolor tan intenso se debe a un aumento brusco de la presión dentro de la vía urinaria por arriba del obstáculo. La obstrucción generada por un cálculo por lo general no es completa y suele ser intermitente. Por este motivo cuando desaparece la obstrucción desciende la presión dentro de la vía urinaria y a estos descensos y ascensos de la presión de la orina se debe la forma intermitente de los picos dolorosos.



Otros síntomas

Otras formas de presentarse una piedra son la aparición de sangre en la orina que se observe directamente en el inodoro o se descubre en un análisis de orina de rutina. La presencia de infecciones de la orina que se repiten con frecuencia hacen sospechar también la presencia de una piedra dentro de la vía urinaria



DIAGNOSTICO

Las piedras que no causan síntomas pueden ser descubiertas de casualmente en una radiografía o ecografías del abdomen de control. La mayoría de las veces se descubren por los síntomas ya descriptos y se corroboran con la realización de estudios radiológicos.



La ecografía y la radiografía simple del árbol urinario son estudios sencillos que permiten un abordaje inicial de diagnostico. Estudios mas sofisticados son aquellos que requieren de la inyección de sustancias que al filtrarse por los riñones dan mayor y más precisa información acerca de la piedra. Estos estudios son el urograma excretor y la tomografía helicoidal de abdomen y pelvis.



a. Urografía excretora b. TOMOGRAFIA CON AMBOS RIÑONES OBSTRUIDOS Y DAÑADOS POR CALCULOS.

OPCIONES TERAPEUTICAS:

La gran mayoría de los cálculos se expulsan espontáneamente o con tratamiento médico consistente en antiinflamatorios (que evita el edema que produce el cálculo), antibióticos (que previene de una infección que complicaría enormemente la evolución) y medicinas para suavizar el dolor.



Si bien es impredecible la evolución de un cálculo, este será mas difícilmente expulsable, cuanto mayor sea su tamaño, sobre todo si estos rebasan los 4 milímetros de diámetro.



Si el cálculo es de los que se consideran difícilmente expulsables u ocasionan intensos síntomas se decidirá un procedimiento quirúrgico de extracción o la litotricia por ondas de choque.



Las ondas de choque se generan en un aparato y pasan a través del cuerpo produciendo la fragmentación de los cálculos en pequeños trozos mas fácilmente eliminables, pero no siempre se consigue la fragmentación y no en todos los casos se puede o debe efectuar. El Urólogo estudiará cada caso en particular, antes de decidirse por esta posibilidad.



Ondas de choque

La ureteroscopia es un procedimiento endoscópico, que no precisa la incisión quirúrgica. Consiste en un aparato óptico en forma de fino tubo, que introducido a través de la uretra llega a la vejiga y de esta puede ascender por el uréter hasta llegar al cálculo. Con diversas pinzas de calibre muy reducido o aplicando ondas de choque o electrohidraulicas se puede conseguir la extracción o fragmentación del mismo.



Los procedimientos percutaneos, consiguen la eliminación del cálculo por un pequeño orificio practicado en la piel del abdomen, por donde se introduce también un instrumento óptico de mayor grosor que el ureteroscopio, alcanzando el cálculo directamente a través del riñón.



Por ultimo, la cirugía llamada "abierta" consigue la extracción del cálculo, que no a podido eliminarse por los otros procedimientos o que se ha considerado de elección, por tener que corregir a un mismo tiempo, un defecto anatómico que muchas veces es el causante de la formación de estos cálculos, o por precisar conseguir con rapidez la desobstrucción de la vía urinaria.



En ocasiones se prefiere posponer una actuación quirúrgica o por ondas de choque intentando colocar un catéter (tubo de muy fino calibre) que pasando por la uretra y vejiga se introduce en el uréter, salvando la obstrucción que producía el cálculo. Dichos catéteres o sondas ureterales, pueden permanecer varios meses mientras se soluciona definitivamente el problema de la litiasis, desapareciendo el dolor y disminuyendo el riesgo de infección, permitiendo un normal funcionamiento del riñón.